"La vida es como la escalera de un gallinero, cortica y llena de mierda" leído a Sanchez Ostiz, -el puto amo-. Por lo tanto, obra en consecuencia, ve despacito y con cuidado.
Un recuerdo familiar. Casi 200 años muerto y todavía morando en la cabeza de mi abuela nonagenaria. Hacía un siglo que tan sólo era polvo y huesos, pero en la casa de mi amama seguía siendo el tío Goyo.
De segundo comandante de Espoz y Mina en la División Navarra y Benemerito de la Patria en la francesada, pasó, gracias a los pasadizos de los cuentos de fuego bajo, a jefe de partida carlista en “la primera”. Estupenda excusa para que el abuelo de mi abuela, zagal enrolado en “la tercera”, pudiera exhibir pedigrí txapelgorri en sus conspiraciones estellesas y bilbainas. Fantasías de fusil y oraciones en la montaña, por los mismos lugares donde su bisnieto sueña con delicias gastronómicas. En su recuerdo, y en el de mi cuarto apellido, roncalés, que ya me dice adiós en mis hijos, va este BLOG de paranoias, y postes sin interés mas que para mi mismo.
Onki Xin
1 comentarios:
Muy buena la primera foto.
Un saludo.
P.D.: Nos vemos en la final... o antes.
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